Hay distintas formas de trabajar juntas. Algunas personas llegan buscando terapia individual. Otras son psicólogas que quieren supervisión o formación. Y hay quienes necesitan un espacio más intensivo — un retiro, un paréntesis real en el que todo lo demás pueda esperar.

Lo que une todos estos formatos es la misma pregunta: ¿desde dónde estás viviendo, trabajando, sosteniéndote?